martes, 21 de diciembre de 2010

POR UN ESTADO CON MAYUSCULA.



J. Osiris Mota

12 de Diciembre, 2010.

El Estado, con mayúscula, según Juan Bosch, tiene el monopolio de la violencia organizada a través de las fuerzas armadas, la policía nacional y la burocracia administrativa, al servicio de la clase gobernante dentro del marco de la democracia que sufrimos de un sistema de producción capitalista que no ha logrado salir de un estado de poco desarrollo. Muchos de nuestros políticos, no tienen este concepto bien claro.

Cuando escuchamos al ministro de lo Interior y policía Franklin Almeyda decir que si el jefe de la policía le retira las escoltas a los funcionarios , empresarios y generales y otros que tienen más de la mitad de la fuerza a sus servicios, volaría del cargo, porque obligarían al presidente a destituirlo, me está confirmando que el no está ejerciendo con propiedad su papel de ministro y que no estamos frente a un Estado ya que no tiene el control de la fuerza que lo legitiman, de acuerdo a las aseveraciones del Ilustre pensador político Juan Bosch.

El Estado no está garantizando a todos los dominicanos la tranquilidad, paz y seguridad para desarrollar sus actividades, ya que la ínfima, pero muy pequeña cantidad de dominicanos privilegiados tienen más del 50% de las fuerzas, en actividades domesticas bajos sus ordenes, la cual pagamos con nuestros impuestos, mientras que Diez millones tenemos que depender de lo que puedan hacer la otra mitad sin entrenamiento y mal pagados, o sea, que ni el jefe de la policía y menos el Ministro, tienen bajo su control la totalidad de las fuerzas.

El mismo periódico donde sale la información del Ministro, trae una foto de un destacamento de Restauración, Dajabon, en condiciones deplorables donde sería imposible garantizar el mínimo servicio a la comunidad, por bueno que sean sus policías, que sabemos todos de sus deficiencias. Pero en iguales condiciones encontramos la mayoría de los destacamentos de los municipios, parajes y secciones del país, con policías mendigos ya que para hacer cualquier servicio piden peaje, gasolina, transportes etc. para al final dar un mal servicio.

Aquí se roban propiedades del Estado, tan visible como las luces y estructuras del puente Juan Bosch, y las estructuras metálicas del puente nuevo de San Pedro de Macoris sin que la policía no lo impida ni tome preso a nadie, por delito tan grave como conspirar contra la seguridad de la gente y el robo de bienes del Estado. Pero peor aun sucede contra los pobres campesinos ganaderos y productores que no duermen tranquilos porque les roban sus animales y su producción en todo el país, llevándolos a la quiebra ante la mirada cómplice de los policías.

El Estado Dominicano tiene que ponerse las pilas, porque no está jugando su papel en ninguno de los poderes. El congreso hace leyes para guardar o violar, ¿entonces de que nos sirve?, no justificando el costo para un país tan pobre. Y que podemos decir de la justicia que no acaba de madurar, y cuando no tenemos buenas decisiones las tardanzas en los procesos, contaminan la calidad y la imparcialidad que los pobres no pueden pagar. Por lo tanto, El Estado está fallando en sus responsabilidades, y bien vendría de nuestros políticos un análisis profundo de la situación, porque podríamos caer en lo que se denomina Estado fallido, que aún estamos a tiempo de evitar.

Al ministro de lo interior le PROPONGO que disponga mediante resolución, o someta al congreso, que quien quiera escolta policial, deba pagarla, y con los ahorros incrementar el salario de los policías que realmente exponen sus vidas en el servicio a la comunidad, además de contratar nuevos policías con preparación y mejor paga, hasta que tengamos el valor de reformar el sistema policial.

sábado, 11 de diciembre de 2010

CONGRESISTAS, para que son las leyes?


J. Osiris Mota. 5 de diciembre de 2010.

La democracia que conocemos, se fundamenta en la división de los poderes y de su justificación en la existencia de las mismas en procura de una sociedad con capacidad de desarrollarse en paz ofreciendo oportunidades a todos los ciudadanos. Y muy bien seria, que así lo perciba la sociedad.

Esto demanda equilibrio y respecto entre todos al jugar el papel asignado a cada quien, sin pretender suplantar ni dejarse, las responsabilidades de cada poder, como lo que aconteció en la elección de la cámara de cuenta. Por lo menos, es lo que se percibe.

El poder legislativo hace y modifica las leyes que deberán regular la vida democrática y no solo debería empeñarse en que sean consecuente con las necesidades presente y futura, también de que las mismas se apliquen para ganar la razón lógica de su existencia y del sacrificio de los contribuyentes que pagamos sus ingresos, los cuales distan mucho, del salario promedio.

Resulta un ejercicio inútil que se estén haciendo leyes para que no se apliquen o se violen, lo que hace mucho daño a su imagen, mas que la propia ausencia, ya que consiste un irrespeto a la institucionalidad misma, en detrimento del fortalecimiento democrático, y la vida en equilibrio tan necesario para la paz y el progreso.

El legislativo debe satisfacerse en lograr que sus esfuerzos sirvan a la vida democrática, porque de lo contrario su existencia seria un estorbo y un costo que la sociedad pasaría aborrecer y desdeñar, hasta perder la importancia que tiene la institución democrática.

Tengo en mis manos dos importantes leyes. La 87 -01 sobre la seguridad social, la cual ya tiene varios años de vigencia, solo hasta donde su accionar no afecte los sectores de poder que intervienen, con un costo social y económico que afecta la familia dominicana, la que exhorto a los congresistas la necesidad de adecuarla para que nuestros ciudadanos cuenten con un instrumento de seguridad, que le devuelva la tranquilidad de vivir y desarrollarse hasta la muerte.

El diseño de esta ley fue concebida sobre la base de los centros de atención primaria, y el desmonte de la burocracia estatal del IDSS y del ministerio de salud y asistencia social, la que no puede ser eficiente con un financiamiento tan pobre y un costo tan elevado de las atenciones y medicamentos, donde aun mas de la mitad de la población no está protegida y la otra lo está con muchas limitaciones, teniendo que verse obligado a tener una cobertura complementaria para elevar un poco la calidad y las coberturas de sus planes familiares de salud.

También tengo en mis manos, otra ley que fue aprobada en diciembre del 2007, la cual dudo conozca el 50% de los legisladores y menos que le importe su aplicación correcta como la de Seguridad Social, sin importar los objetivos para los cuales fue promulgada.

Ley general de defensa de la competencia No. 42-08, que de acuerdo a sus considerando, va a garantizar un derecho constitucional de proteger a los consumidores a través de regular la competencia libre y leal procurando productos y servicios a precio razonable y calidad ante los tratados del DR Cafta, etc.

Su primer artículo establece como objeto: La presente ley tiene por objeto, con carácter de orden público, promover y defender la competencia efectiva para incrementar la eficiencia económica en los mercados de bienes y servicios, a fin de generar beneficio y valor a favor de los consumidores y usuarios de estos bienes y servicios en el territorio nacional.

UNA ES CON GUITARRA, y despues sin musica.

La razón, ¿de oposición o de gobierno?
J.Osiris Mota | perspectivaciudadana.com | 02-12-2010

"Vivir felices, todos lo quieren, pero andan a ciegas tratando de averiguar que es lo que hace feliz una vida;
y hasta tal punto no es facil alcanzar la felicidad en la vida que, cuando mas apresuradamente se dejan llevar hacia ella, tanto más se alejan si se desvian del camino."
SENECA.

Mientras fuimos la oposición, todos apoyamos y procurábamos más recursos para educación y estábamos tan consientes que a Balaguer no le interesaba despertar al pueblo, cosa que favorecían sus planes macabros de perpetuarse en el poder a través del voto cautivo de las masas ignorantes.

Recuerdo a los militantes del PLD, a los del PRD, de la izquierda, pidiendo mas dinero para la educación; por un presupuesto mayor para la UASD, y para todo lo que satisficiera nuestros sueños revolucionarios de liberación de las masas de la ignorancia y otras tantas divagaciones de nuestros años de juventud. ¡Qué buenos tiempos utópicos!

Cuando los perredeistas lograron ascender a la administración del gobierno dejaron todo igual y tal vez para la población no lograron conquistas importantes en su beneficio, ya que prefirieron volver atrás, con la derecha encabezada por Joaquín Balaguer, encontrando intactas sus estructuras de poder.

Desde el 1997 contamos con una ley que manda invertir el 4% -como mínimo- del Producto Bruto Interno para la función Educación y, siendo el PLD un partido de liberación fundado por el maestro Juan Bosch, los peledeístas no tenemos justificación para no cumplir con ese mandato, de poner la educación en condiciones que favorezcan la formación de un hombre nuevo con capacidad de competir por un mundo mejor y menos pobreza.

El presidente de la República dice que no es un asunto de dinero si no de filosofía, pero Ligia Melo, ex secretaria de Educación, dice que tal filosofía existe. Y nosotros agregamos que existe la necesidad de construir y reconstruir más de 15 mil aulas en todo el país, y ello no se logra con filosofía, sino con dinero y con una buena administración para que rindan más los escasos recursos que constituirían el 4% de nuestro PBI.

También fuera de cualquier cambio que tendríamos que hacer a la filosofía educativa, necesitamos elevar el nivel de formación de nuestros maestros y mejorar sus condiciones de vida, cosa que no se puede hacer sin dinero y sin un poco de voluntad.

El gobierno tiene la obligación de hacer un esfuerzo por elevar la calidad del contenido de la educación, del lenguaje, de las matemáticas etcétera. Pero también son muchas las necesidades de los planteles. Son muchos los recintos educativos que no cuentan con las condiciones mínimas de calidad para que nuestros niños reciban una educación adecuada. Todo esto se hace con dinero y voluntad.

El 4% no es una cifra tope; simplemente es el mínimo requerido por ley. Y si hoy tenemos dificultad y falta voluntad para llegar a este monto, no tendremos la necesaria para invertir los montos que en realidad demanda una educación conveniente ante la competencia del mundo global, lo que pone y mantiene en desventaja a nuestra juventud para obtener buenos empleos, mejores resultados y buen desarrollo. Eso, más que todo, me preocupa, porque con esta visión tan estrecha no podremos ganar la batalla contra la pobreza.

La sociedad está tomando conciencia de su papel y los ciudadanos se están sumando a este legítimo reclamo, que no tiene bandera ni colores, más que nuestra propia bandera tricolor, que nuestro himno manda a levantar con nuestra frente con honor y emoción, y muy mal harían nuestros políticos y líderes sociales, no sumarse a este clamor nacional por una mejor educación.


domingo, 21 de noviembre de 2010

FREDY BERA GOICO murio.


LA MUERTE, pero la vida continua.
J. Osiris Mota
21 de Noviembre, 2010.
Todo muere, hasta las estrellas, porque la misma muerte encarna el cambio, lo único que supera la vida. J.O.M.

Se murió Freddy Bera Goico, y todos lamentamos su muerte, a la edad de 70 anos, de la que permaneció 50 ganándose la vida como artista de la palabra y el entretenimiento. También nos hizo llorar y reflexionar en sus momentos de rebeldía ante el statu quo.
Pero el show continua, y su espacio será llenado por otros, no tan bueno como el, pero porque no.

Nos duele cuando muere alguien, y sentiremos pesar por su muerte, tanto como sentíamos su presencia con nosotros. Momentos estos que hacen mirarnos a nosotros mismos y examinar cómo vivimos, con cuales propósitos en esta tierra.
Ocasión ideal para pensar que si no somos capaces de hacer feliz a los demás, por lo menos que nuestros actos no lo impidan, con lo que , estaremos contribuyendo en algo a la felicidad, porque una gran parte de la infelicidad de muchos humanos se debe a las acciones egoístas, de otra buena parte.

Los occidentales nos creemos eternos, y es por ello que vemos la muerte de una manera catastrófica, aun aquellos que tienen la convicción de encontrarse con su Dios, cuando se ausenten de nosotros.
Nos pasamos toda la vida acumulando cosas, que luego no podemos llevarnos ni siquiera de viajes corto por la tierra, incrementando los desechos que contaminaran la vida de los que se van quedando.

Aquí vale la pena vivir la vida sirviendo y empeñándonos hacer espacios felices, porque no solo cuando muramos nos recordaran con agrado, también en vida, la satisfacción de vivir para servir nos dará la esencia de una verdadera felicidad que a lo sumo es lo que todos perseguimos con diferentes estímulos y motivaciones.

Lo importante es saber vivir, y prepararse para morir con dignidad, porque de ello dependerá la otra vida. La que le corresponderá vivir a nuestra memoria, y que mas allá de cuando pasemos el umbral de la muerte, estará afectando a nuestros vivos que viven con nosotros compartiendo los espacios, negativa o positivamente. Eso va a depender de nosotros, de cómo vivamos y para qué

martes, 16 de noviembre de 2010

La mancha indeleble de la vanidad

J. Osiris Mota | perspectivaciudadana.com | 14-11-2010

La democracia se fundamenta en la rendición de cuentas.
Aquel que no tenga las suyas claras, sea del sector público o del privado,
que sepa, desde ahora, que la justicia no será objeto de obstrucción
ni de manipulación alguna por parte del Poder Ejecutivo
para que actúe conforme a como indican nuestros códigos y nuestras leyes.
Como deseo actuar siempre de forma clara y sin ningún enturbamiento o enredo,
reitero en esta oportunidad lo que he dicho en otras ocasiones:
Que nadie me susurre en privado lo que no está en capacidad de decirme en público.

Leonel Fernandez


Llevo la mancha indeleble colgada constantemente pero no porque se me derramó el café ante el miedo de los hombres del partido ni de los enemigos como el cuento de Juan Bosch. Tal vez nunca realmente entregue mi cabeza, y cada vez pertenece menos, siquiera, a las pasiones del dueño, por ello llevo ideas tan encontradas con nuestra clase política, altamente demagógica y genuflexa.

El maestro Juan Bosch, se empeño hasta el cansancio por enseñarnos las buenas prácticas de la actividad política, ante su gran conocimiento que tenia de los vicios que arrastraba la sociedad, causa de una historia llena de vaivenes azarosos que impidieron su desarrollo y la toma de conciencia para una vida más digna de sus componentes.

Prefirió un partido de líderes con capacidad y consciente de su papel social y actuación ante los fenómenos sociales y políticos por el bienestar del pueblo y por encima de los vicios de la pequeña burguesía, la que por muchos años analizó su comportamiento en la historia de la nación, desde su descubrimiento hasta mas allá de su propia muerte.

El programa de estudio que el líder implementó en las bases del partido, con sacrificio, sin que para ello se recurriera a la “logística” vital para el “éxito” de las actividades, inició con el conocimiento del origen de nuestra sociedad, y se destacaban los folletos de Organización y Disciplina y los Metodos de Trabajo, lo que intentaba crear, ese hombre y mujer capaz de dirigir con las mejores acciones, procurando el beneficio de todos dentro de un marco de calidad humana aceptable.

Jose Marti decía que Quien no vive para servir, no sirve para vivir. Frase que Don Juan acuñó, e hizo de su propia vida; la que dedicó a enseñarnos con el ejemplo en su diario vivir impracticable para nuestra clase política de hoy que con una inconducta y practica es incapaz de reducir los niveles de pobreza y miseria del pueblo dominicano.

Para nosotros resultan ser muchos los compañeros discípulos de Juan Bosch que han dejado de lado las enseñanzas del maestro, y no le vendría mal hacer un repaso de los folletos de organización y disciplina y empeñarse en actuar con métodos de trabajo correctos que aceleren el progreso de todos y tratar de quitar un poco de brillo a la mancha que exhiben en sus trajes y corbatas.

viernes, 12 de noviembre de 2010

Nuestra democracia necesita quien la bane.

J.Osiris Mota | perspectivaciudadana.com | 09-11-2010

…El 90 % de la riqueza total del planeta está en manos de solo el uno por ciento de sus habitantes.
Y no se distinguen en el horizonte escolleras que puedan detener la marea global
de la polarización de las ganancias,
que continúa creciendo de manera amenazadora…
Tiempo Liquidos, Zygmunt Bauman


Generalmente, nunca leo la prensa temprano. Escucho o repaso los canales buscando alguien a quien se pueda escuchar. Pero hoy cuando vi las primeras planas en especial de uno de los matutinos, solo vi noticias desconsoladoras, que hacen entender porque muchas familias quisieran abandonar su país para irse aventurar a otras naciones con la esperanza de encontrar más calidad de vida, y un poco de seguridad.

En primera plana, un grupo de individuos machete en mano, con el mayor desparpajo, invadiendo terrenos en la provincia de Higüey, lo que sucede constantemente en todo el país, sin que las familias propietarias de los terrenos se sientan confiadas en que las autoridades le protejan, y que la justicia le mantenga la seguridad de sus posesiones con documentos confiables.

Pero por otro lado, mi padre se queja de que le han avisado que deben abandonar los terrenos que por años viene usufructuando, porque el gobierno alegremente le concedió todos los terrenos del Ingenio Quisqueya a una portentosa familia, que nadie sabe cuándo ni cómo se hicieron propietaria de buena parte del país. Sin que tengamos un plan sobre el destino de los residentes ni las pretensiones con el trozo de país.

Encapuchados asesinan un empresario en San Pedro de Macorís. Cancelan decenas en Biblioteca Nacional, cuando llevaban 4 meses sin cobrar por falta de recursos. Y la iglesia se desgañita denunciando corrupción en organismos del gobierno, mientras por la frontera los Haitiano cruzan como chivo sin ley, pese a que en la actualidad el Cólera ya ha cobrado más de 500 vidas, en el empobrecido vecino, sumadose a los mas del millón que viven ilegalmente en esta parte de la isla.

Es por estas cosas que con cada dominicano, que no sea funcionario del gobierno con quien compartimos, tienen la percepción de que la vida se deteriora a un ritmo acelerado, donde no podemos confiar en la educación que reciben nuestros hijos, la salud que nos ofrece al 40% de la población la seguridad social mal aplicada, y mucho menos los servicios que debemos recibir como son la seguridad policial, agua potable, energía eléctrica y transporte etc. que adolecen todos de las peores fallas que pudiéramos conocer, y que debemos proporcionarnos, además de los impuestos que pagamos.

Ahora bien, ¿qué nos están ofreciendo?, donde están las acciones que nos muestren por lo menos la preocupación de las instituciones responsables, de los partidos políticos, de los líderes empresariales etc., que nos indique que los problemas están, pero que alguien se está ocupando de buscarle una solución aunque sea a largo plazo.

Es lo que realmente nos llena de desesperanza y lo que empuja a muchas familias, por lo menos las que no sucumben en la pobreza y sus secuelas, a querer abandonar el país y aventurarse por un sueno, que se hace cada vez más difícil con la crisis que vive el mundo hoy en dia.

Ante estas circunstancias, la ciudadanía debe empoderarse más de la situación y emprender acciones colectivas en procura de exigir mejores atenciones de los responsables, por lo menos de atender esta disonancia que nos empuja a la pérdida de fe sobre la democracia. Ella tiene sus mecanismos de hacer valer los derechos ciudadanos, pero no tenemos el valor de exigir.

etiquetas: boschinchando | j. osiris mota | violencia | desigualdades |
enlace al artículo original:

jueves, 4 de noviembre de 2010

No culpemos al modelo economico, revisemos los actores

No es el Modelo, son los actores…
J. Osiris Mota | perspectivaciudadana.com | 31-10-2010
Hemos escuchado hablar mucho de la necesidad del cambio del modelo económico. Pero queda tan confuso el tema, que me parece que se trae a colación por moda, que solo hacen aburrir y ridiculizar las posibles soluciones que podríamos tener para los problemas que el agotado modelo económico nunca ha intentado resolver, porque es un asunto de voluntad de los actores, más que de forma.

Ahora, si sabemos y comprendemos con claridad cuales son los problemas que la sociedad sufre, que podemos y debemos resolver, no solo el modelo económico, son muchas cosas que se podrían seguir repitiendo después de la euforia propagandista y demagógica de los enunciados y empapelados, si no cambiamos o no tenemos la voluntad política de cambiar para beneficio de la ciudadanía, o sea, de los votantes que tanto aprecian los políticos, o consumidores para los empresarios.

Nuestra sociedad sufre de una gran pobreza, donde hemos detenido el ascensor social, que condena por generación a las familias a vivir en la pobreza y ver sufrir la misma consecuencias a sus hijos, nietos y bisnietos etc. sin que puedan ya ni siguiera sonar con ser empujado fuera del circulo de la pobreza por uno de sus descendientes, en una ola de perseverante esperanza social.

Es por ello que necesitamos que los políticos de nuestra generación, piensen seriamente como van a enfrentar estas circunstancias, no por el modelo mismo, sino enfocado en romper la trampa que condena a tan amplios sectores a vivir en condiciones tan deplorable. Y si podemos, porque la Nación es capaz de producir los bienes y servicios para salir adelante, solo nos faltan los políticos, los lideres con la actitud la aptitud y el valor necesario para pretender preñar la primavera.

Lo malo es que no sería ya por bondad, y menos por conciencia que expresábamos en nuestros años de luchas universitarias, seria ya una necesidad para lograr mantener los privilegios y la paz, ya que el crecimiento de la pobreza está poniendo en peligro el sistema democrático de la Nación, donde el caos, el desorden y la arrabalizacion se estan adueñando de todo el cuerpo social, como un cáncer que nos tragará sin misericordia y que cada vez tendremos menos opciones y menos ventanas por donde salir, como el caso haitiano.

Solo nos estamos asombrando de la cadena de sucesos que escandalizan la cotidianidad, y nos mantenemos pasivos como en espera de los milagros que se desvanecen en nuestros sueños de humo, mientras nos acercamos mas a la quiebra del orden del equilibrio necesario para seguir la explotación del trabajo organizado y la creación de riqueza con su disfrute pertinente. Solo debemos dar una mirada a la historia reciente de Haiti. Ella además de acelerarnos la incertidumbre es nuestro más claro espejo del destino.

Una buena parte de nuestros políticos, han perdido la sensibilidad social que aprendieron conviviendo en los barrios con la población común, hoy recorren los pasillos de los aeropuertos y tiendas lujosas de Manhattan o Europa, sin percatarse que la pobreza de la Nación no solo está en sus mesas, también en su educación, en su salud y en su misma y azarosa cotidianidad. ¿Y qué estamos haciendo?