viernes, 25 de febrero de 2011

DE INTERES GENERAL


Según el Banco Central de la República Dominicana, la canasta familiar, en su primer quintil, tiene un costo aproximado a los 10mil pesos, pero ni el salario mínimo mayor no llega ni siquiera a esta suma y más de la mitad de la población no tiene ingresos que cubran la mal calculada canasta y el hecho que nuestra población en más del 50% no logra alimentarse adecuadamente, es un problema general, es una situación que va afectar el futuro de la población.

Pues bien, estamos ante un asunto muy importante de interés general que debe estar en el corazón de las discusiones del gobierno, que debe diseñar planes para cerrar esta brecha causa de una deficiente mala alimentación de nuestros ciudadanos más pobres. Y nos preguntamos si cuando se diseñan los presupuestos, tanto el poder ejecutivo como el legislativo tienen en cuenta estas situaciones que deben ser el corazón, la pasión de los políticos, no solo cuando venden sus ofertas electorales a la población, en busca de su favor.

Nuestros gobiernos siempre han actuado en el inmediatismo y acomodamiento de los intereses de grupo, hasta el trazado de una carretera o un aeropuerto, donde no se sopesa los beneficios de la comunidad en general. Donde en muchos escenarios se invierten grandes cantidades de recursos, para soluciones sin importancia y sin valoración de las comunidades en cuestión, la cuales no son consultadas de cuales sus necesidades.

Los errores o vicios que se cometen en el diseño de un presupuesto a la luz del interés general, no se hacen por desconocimiento de su importancia. Si revisamos los programas de gobiernos que los partidos presentan al electorado, nos damos cuenta de sus habilidades en la confección de los mismos, que al parecer solo es para obtener una buena valoración e imagen ante el público consciente, lo que poco importa a la generalidad de los votantes. Cuando se hacen con el poder, aplican a su antojo la distribución de los fondos como más favorezca a los grupos económicos asociados, echando de lado sus discursos y programas muy bien elaborados.

Una situación que se da mucho en nuestro medio político, es que, los líderes de los partidos hacen compromisos independientes del interés de los demás líderes y del partido, y cuando logran colocarse en las posiciones, allí llevan sus planes particulares, que de ningún modo, coinciden con los votantes y menos con el interés general. Esto implica una grave practica que lesiona la gerencia del gobierno en su conjunto, ya que cada quien tiene su interés particular, dejando al gobierno sin una partitura que permita unificar una música que puedan bailar gobernantes y gobernados.

Otra debilidad que tienen nuestras sociedades para organizarse y hacer exigencia de política de bien común, es la diversas aspiraciones personales de todos los grupos y líderes políticos, que denotan de una formación y conciencia de su papel y valoración social, por lo que son escasas las protestas organizadas con sentido que puedan mellar o amenazar la seguridad del Statu Quo, por lo que los sectores o grupos que se han apoderado de las direcciones de los partidos y de los poderes facticos, no temen aun perder el equilibrio del modelo y la fortaleza de las estructuras mafiosas que impide una mejor distribución de las riquezas producidas y un estado de derecho real.

jueves, 10 de febrero de 2011

INTERES GENERAL, POR EL CAPITAL SOCIAL


INTERES GENERAL, por el capital social.

J. Osiris Mota

10 de febrero, 2011.

La sociedad es una unidad, que los ciudadanos han acordado vivir bajo el orden político de la democracia. Esa unidad va a compartir unos valores éticos comunes que preservaran la paz y el crecimiento con equilibrio y un poco de justicia. Esa pues es mi visión utópica de la misma.

Los grupos gobernantes, porque en nuestras sociedades no podemos hablar de clases, se van adueñando de los mecanismos de poder, asumiendo practicas clientelares que favorecen su permanencia en los mandos para mantener sus privilegios particulares, que generalmente usan inadecuadamente violando todas reglas y principios que luego temen dejar sus posiciones, ante el resto de la ciudadanía.

Pues bien, es por ello que no contamos con una planificación presupuestaria conveniente para el interés y el bien común y general. Con ella se puede favorecer algunos y desfavorecer a otros, residiendo el arte de la política en saber escoger e implantar la planificación que otorgue beneficio a una mayor cantidad de ciudadanos o que en términos mas ambicioso, llegue a favorecer a todos los ciudadanos como por ejemplo la inversión en educación, o la preservación de los bosques y el agua potable.

Está en la responsabilidad política de nuestros líderes, honrar el sacrifico de los que trabajaron y lucharon porque hoy tengamos la libertades y avance que disfrutamos, pero a la vez estamos comprometidos con que las acciones, nuestra planificación contribuya con dejar a nuestras generaciones a corto y largo plazo un capital social y bienestar que haga su vida más fácil, o sea, que mal podríamos a privilegiar nuestros intereses mezquinos a costa del bien común, del interés general de nuestros entorno tanto interno como externo.

Muchas veces vemos a nuestros políticos, queriéndonos convencer de que sus intereses particulares o de algún grupo, es del interés general, y en otros casos los inversiones del presupuesto más bien son diseñados por el interés políticos clientelar, lo que en realidad es parte del atraso en que se mantienen nuestros países, y por ello tenemos la peor planificación con visión errada al interés particular de grupo con presupuestos distributivo. Como mejor ejemplo, tenemos la preservación de la Liga Municipal Dominicana.

Necesariamente la creación de las leyes se suponen el mejor ejemplo y acción democrática ya que en su elaboración tenemos la participación de un conglomerado mayor y de diversas corrientes política además de que el airearla en un ambiente de libertades públicas, se enriquecen con la opinión de la sociedad civil, pero la falta de voluntad política e institucionalidad, motiva a todos violarla cuando la misma interfiere con los sectores de poder de turno, de sus aliados y a cólicos en perjuicio del interés general.

Ante tantas vías que motivan la violación del interés general, legal e ilegalmente y una palpable impunidad de la última, la practica a la violación al interés y propiedad pública se hace cada vez más caótico y agobiante, lo que genera la angustia y el estrés social que notamos cada vez más en la interacción social de nuestros ciudadanos.

Aun la situación no convoca a la desobediencia social, pero cada vez son más los ciudadanos que entienden que cumplir la ley ya le resulta la renuncia de algunas ventajas que le puede estar arrebatando algún aventajado inescrupuloso como ocurre en el transito público, en los tramites de cualquier proceso publico etc. Mientras las reformas esperan quien se quiera sacrificar, porque el pueblo no tiene conciencia para actuar organizadamente en contra de las circunstancias, más que con acciones que agreden precisamente el interés general, cuando por ejemplo los maestros paralizan la escuela pública, por cualquier reivindicación particular.

domingo, 16 de enero de 2011

Los partidos, DE ESPALDAS AL PUEBLO


J. Osiris Mota

15 de Enero, 2011.

El presidente de la JCE, Dr. Roberto Rosario, ha revelado en la apertura del Seminario Internacional sobre Marco Jurídicos de los Partidos Políticos, que en República Dominicana ‘operan como instituciones abiertas, sin reglas ni sanciones, situación que ha facilitado que ingresen personas ligadas con dinero obtenido de manera ilícita’. Y yo agregaría sin proyectos ni planes más que favorecer sus intereses y acciones antidemocráticas, que están afectando seriamente el desarrollo de la nación.

Si hacemos una revisión de cómo están actuando los grupos de poder que han secuestrado los partidos, notaremos que además de la alianza que hacen entre ellos, sin contradicciones mínimas, están vulnerando las organizaciones y convirtiéndola exclusivamente en proyectos y franquicias para perpetuar la corrupción la impunidad y la falta de transparencia en la ejecución de proyectos y planes en vía de mejorar las condiciones de vida de los dominicanos.

Nadie que no tenga mucho dinero, puede mantener o aspirar a una candidatura ni siquiera para una posición dentro del partidos y menos para la dirección del Estado, y todos sabemos que quien ha ganado con trabajo honrado algún patrimonio familiar, no lo va a invertir en un proyecto improbable, lo que hace que cada vez, la direcciones de los partidos y del Estado, valla quedando en manos de personas sin valores, sin principios y menos escrupulosos.

Muchos necesitan llegar a una posición política para lavar un poco su imagen, porque son tan pobres que solo tienen mucho dinero. Y nuestro congreso, como nuestros ayuntamientos están lleno en un número creciente de personas que lo menos que han hecho es carrera política, ni se han preparado para dirigir nada con criterio ni valoración social, encontrando de aliados a dirigentes políticos sin escrúpulos que pretendieron financiar su propia carrera con el botín del invitado.

La preocupación del presidente de la JCE es muy válida, y el está consciente del peligro que aguarda a la democracia con el deterioro de los partidos, porque vive en las entrañas del monstruos que se come la confianza y la valoración de las bases y de la ciudadanía, que aun no tiene una mejor manera de resolver y organizar la sociedad, que no sea a través del juego de la democracia. Y los dominicanos tenemos un espejo muy brillante, que nos está cegando la razón. Haití, donde la falta de instituciones, ha condenado al fracaso como sociedad civilizada.

Nuestros partidos son los que dirigen las instituciones y poderes del Estado, y si no pueden, o no tienen direcciones con prácticas y criterios democráticos, no tienen institucionalidad funcional, y solo imponen las decisiones que convienen a los grupos que ostentan el poder, no tenemos razón para pensar que a la dirección del Estado llevaran practicas diferentes, con la agravante de que los vicios aquí afectan en mayor medida a todos los ciudadanos, sin importar que no esté inscripto en el partido de gobierno.

El presidente de la JCE, Dr. Roberto Rosario, tiene una gran responsabilidad como dominicano notable, y es ejercer todas sus posibilidades para mejorar la práctica de los partidos políticos, porque si bien hoy los dominicanos han sido muy permisivo, no creo que soporten por todo el tiempo, mientras el costo de la corrompida burocracia política crece a costa de sus bolsillos sin ninguna recompensa.

martes, 11 de enero de 2011

LA REELECCION NO ES LO MEJOR PARA TODOS.


J. Osiris Mota

5 de Enero, 2010

Cuando el ex presidente Lago nos visito en una ocasión estando en el palacio de gobierno frente al presidente Fernández y sus funcionarios dijo que: …el mandatario que piensa en la próximas elecciones, no piensa en las próximas generaciones…, estaba haciendo una confirmación del pensamiento boschista que entendía que como no tenemos un Estado con instituciones fuerte y gran acervo democrático, prohibió en la constitución del 1963, siendo el presidente de todos los dominicanos, la reelección.

Nosotros hemos escuchado muchas veces al presidente Fernández, decir que le gusta el modelo americano, de dos mandatos seguidos, y has tenido la suerte de tener un mandato sin reelección y dos mandatos continuo, que en termino personal, para cualquier ser humano es una gran conquista que muy pocos en el mundo pueden celebrar con orgullo, pues asumo que lo más conveniente es que sea consecuente con su discurso.

También nos ha dicho que una tercera reelección sería muy difícil y traumática, y agrego que podría en juego su futuro político, la unidad del partido y la estabilidad de la economía dominicana, pero asimismo minaría la democracia, que requiere de instituciones fuerte y transparente en el cumplimiento de sus leyes, en el principio del bienestar para todos.

La enseñanza que nos deja el presidente LULA, como recientemente también la presidenta Bachelet, es que concentrarse en hacer buenos gobiernos, sin pensar y distraerse en los afanes y la obstinación por el poder, conllevan mejores resultados para todos los ciudadanos de un país, y con más razón en el nuestro donde las instituciones no gozan de la solidez que la de Brasil y Chile. Ambos presidente salieron con la máxima aprobación de sus respectivos pueblos, donde seguirán influenciando el buen gobierno y contando con el aprecio de todos.

Iniciamos un nuevo año, el cual es la antesala del 2012, cuando deberemos realizar las elecciones generales. Si nuestras instituciones, tanto del ejecutivo como del legislativo, se disgregan en asuntos electorales, y no asumen la agenda de buen gobierno, con la intención clara de terminar los proyectos, compromisos y deberes, estaremos atrasando el desarrollo del país, y poniendo en juego todo lo que hasta ahora hemos logrado.

La soberbia precede a la caída, las circunstancias demandan humildad, coraje e inteligencia, y dar gracias a Dios que el presidente ha sido muy consecuente con los funcionarios que mantiene aun por encima de críticas con o sin fundamentos, acompañándole en todo el tiempo de su mandato, ignorando muchas veces otros ciudadanos capaces y hasta la propia organización. Obstinarse en el afán reeleccionista, que no es más que su propia reelección, no es la salida más inteligente. Tal vez sea la más peligrosa para el futuro de todos, sin que ello garantice la permanencia del partido en el poder, y estoy seguro, que serán los que más lo van a lamentar. Oremos porque los reyes magos, nos dejen salud y claridad mental.

lunes, 27 de diciembre de 2010

CUANDO APREMIA EL ORDEN



J. Osiris Mota

26 de diciembre, 2010

Cuando más se hace necesario tener educación, orden y conciencia ciudadana, son en los momentos de crisis, catástrofes o circunstancias donde la dinámica convoca a una buena parte de los grupos sociales, comunidad o aglomeraciones, como también en las celebraciones, o protestas, donde las individualidades se pierden para actuar como hordas desenfrenadas y sin sentido.

Generalmente, los perjuicios son mayores que los beneficios que individualmente cada quien pretende lograr, y es lo que frecuentemente se da en nuestras sociedades organizadas, que para su desarrollo armónico requieren de reglas claras y precisas, y autoridad contundente, que eviten el caos ante la dinámica social en crecimiento.

Cada vez, las urgencias son más relevantes, y estamos pretendiendo una felicidad instantánea porque no se puede esperar, no se puede ser prudente y menos paciente porque ello se asume un perjuicio a la individualidad de cada actor, en perjuicio de los demás, sin entender que la suma del todo, afecta a la colectividad.

Las navidades nos convocan a todos a celebrar el nacimiento de Jesús, y la llegada de un nuevo año, con lo que se agitan de manera extremas nuestras calles tanto de personas como de vehículos, en pos de obtener los bienes e insumo para dichas celebraciones, que al igual que en semana santa, hemos ido dejando de lado las verdaderas esencias para entregarnos sin enfado a las circunstancias que nos ha ido imponiendo el mercado, la necesidad de ejercer el poder de compra, lo que al parecer es lo único con sentido en la sociedad del consumo.

Pues como la autoridad cada vez es menos, y la impunidad esta tan presente como la ausencia de la ley, ya es mas perjuicio pretender cumplirla en el transito que seguir la corriente de quienes nos violan el derecho de cruzar cuando el semáforo esta verde, o esperar tranquilamente el turno de doblar a la izquierda, y peor de transitar en la vía correcta, y con las aceras y espacios públicos violados.

Cada vez se me hace más frecuente, contemplar cadáveres en el pavimento, vehículos destrozados con un saldo creciente en las estadísticas de pérdidas de vidas, heridos y sumas millonarias en reclamaciones e indemnizaciones, que son producido en su gran mayoría por ignorar las reglas de tránsitos, ante la falta de autoridad de nuestras instituciones, la falta de conciencia y menos educación de los ciudadanos.

Basta ya, necesitamos reflexionar. Las instituciones gubernamentales responsables no pueden ser tan insensibles e incapaces como hasta ahora lo han sido. Los ciudadanos no podemos seguir siendo tan imprudente e irresponsables en nuestros deberes ciudadanos. Necesitamos un cambio de conducta en nuestro comportamiento, y que mejor momento para iniciar un ano prometedor, con menos accidentes de tránsito, menos muertos y heridos, y menos angustias.

martes, 21 de diciembre de 2010

Nuevo año, nuevos hábitos para crecer.


J. Osiris Mota | perspectivaciudadana.com | 21-12-2010

Cuando Cortés llego a las costas de México, Moctezuma pensó que era el regreso del dios Quetzalcoatl, el Dios de los Toltecas que tuvieron un impacto sin precedente en la religión de los pueblos mesoamericanos. Esto facilitó la conquista de los españoles. Es una historia fascinante que nos costaría mucho esfuerzo y espacio y lo que quiero es hablar sobre la sabiduría de los toltecas, quienes tenían una enseñanza de crecimiento que puede cambiarnos la vida si tomamos la decisión de aceptarlo positivamente para este nuevo año 2011.

Vivimos llenos de miedo, y cada vez estamos más propensos a sucumbir en los brazos de la inseguridad y ansiedad que nos van empujando a la infelicidad sin que encontremos razones lógicas ni remedios externos ya que es una creación de la propia sociedad del consumo en que vivimos inmersos.

La solución la encontramos dentro de nosotros mismos, siempre que nos fundamentamos en la sabiduría tolteca, de romper con todos los acuerdos que hacemos por miedo, que nos rompen el equilibrio y nos llenan de angustia gastando todas nuestras energías, tratando de mantenernos a flote.

Los sabios toltecas, tenían un código de conducta que los transformaba en una buena expresión de libertad, dicha y amor, fundamentado en cuatro acuerdos consigo mismos, y que yo quiero difundirlo a través de estas páginas para que le sirva a nuestros lectores como camino a su felicidad.

Primer acuerdo: Sé impecable con tus palabras.

Tal vez en un mundo de tanta hipocresía y vanidad, le sea tan complicado mantener la palabra empeñada, por eso este es el más importante de los acuerdos que usted hará consigo mismo y que muchas cosas se resolverán ya que le enseñaran a valorarse y con ello conseguirá la valoración y el respeto de los demás, que lo harán sentirse bien y seguro de actuar con propiedad, justicia y valoración social.

Segundo acuerdo: No tomarse nada personal.

Dicen los chinos, que un insulto es de quien lo profesa hasta que usted lo acepta. Si lo ignoramos no nos hará daño ni nos quitará el sueño. No debemos permitir que otra persona nos imponga sus maledicencias. La gente generalmente dice sus propios sentimientos, creencias y opiniones. Y si somos débiles, y nos dejamos manipular por los intereses malformados de otros, seremos más que marionetas, lo que hará de nuestras vidas un infierno.

Tercer acuerdo: No haga suposiciones.

El hábito de hacer suposiciones lleva a cometer muchos errores sobre la base de cosas que usted no tiene comprobación. Las conjeturas, presunciones, son sospechas, y sobre su base no se puede tomar ninguna acción, porque al igual que el mal hábito de tomarse las cosas personal, lo harán gastar energías en cosas que no le reportaran ningún beneficio.

Cuarto acuerdo:Lo que decida hacer, hágalo lo mejor que pueda.

Convertir este acuerdo en un hábito fortalecerá los demás acuerdos, y se acostumbrará a poner su empeño en hacer las cosas con entusiasmo y valoración, cosa que disfrutará y los hará sentir libre y sin ataduras, sintiéndose una persona realizada.

Estos son los cuatros acuerdos que debemos adoptar en esta nueva vida que comienza el 1º de enero. Si los combinamos con los hábitos de proactividad, identificando las cosas importantes, planificando y evaluando nuestras acciones, nos harán un ser humano más libre y feliz con mejores condiciones de compartir la vida para beneficio de todos.


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POR UN ESTADO CON MAYUSCULA.



J. Osiris Mota

12 de Diciembre, 2010.

El Estado, con mayúscula, según Juan Bosch, tiene el monopolio de la violencia organizada a través de las fuerzas armadas, la policía nacional y la burocracia administrativa, al servicio de la clase gobernante dentro del marco de la democracia que sufrimos de un sistema de producción capitalista que no ha logrado salir de un estado de poco desarrollo. Muchos de nuestros políticos, no tienen este concepto bien claro.

Cuando escuchamos al ministro de lo Interior y policía Franklin Almeyda decir que si el jefe de la policía le retira las escoltas a los funcionarios , empresarios y generales y otros que tienen más de la mitad de la fuerza a sus servicios, volaría del cargo, porque obligarían al presidente a destituirlo, me está confirmando que el no está ejerciendo con propiedad su papel de ministro y que no estamos frente a un Estado ya que no tiene el control de la fuerza que lo legitiman, de acuerdo a las aseveraciones del Ilustre pensador político Juan Bosch.

El Estado no está garantizando a todos los dominicanos la tranquilidad, paz y seguridad para desarrollar sus actividades, ya que la ínfima, pero muy pequeña cantidad de dominicanos privilegiados tienen más del 50% de las fuerzas, en actividades domesticas bajos sus ordenes, la cual pagamos con nuestros impuestos, mientras que Diez millones tenemos que depender de lo que puedan hacer la otra mitad sin entrenamiento y mal pagados, o sea, que ni el jefe de la policía y menos el Ministro, tienen bajo su control la totalidad de las fuerzas.

El mismo periódico donde sale la información del Ministro, trae una foto de un destacamento de Restauración, Dajabon, en condiciones deplorables donde sería imposible garantizar el mínimo servicio a la comunidad, por bueno que sean sus policías, que sabemos todos de sus deficiencias. Pero en iguales condiciones encontramos la mayoría de los destacamentos de los municipios, parajes y secciones del país, con policías mendigos ya que para hacer cualquier servicio piden peaje, gasolina, transportes etc. para al final dar un mal servicio.

Aquí se roban propiedades del Estado, tan visible como las luces y estructuras del puente Juan Bosch, y las estructuras metálicas del puente nuevo de San Pedro de Macoris sin que la policía no lo impida ni tome preso a nadie, por delito tan grave como conspirar contra la seguridad de la gente y el robo de bienes del Estado. Pero peor aun sucede contra los pobres campesinos ganaderos y productores que no duermen tranquilos porque les roban sus animales y su producción en todo el país, llevándolos a la quiebra ante la mirada cómplice de los policías.

El Estado Dominicano tiene que ponerse las pilas, porque no está jugando su papel en ninguno de los poderes. El congreso hace leyes para guardar o violar, ¿entonces de que nos sirve?, no justificando el costo para un país tan pobre. Y que podemos decir de la justicia que no acaba de madurar, y cuando no tenemos buenas decisiones las tardanzas en los procesos, contaminan la calidad y la imparcialidad que los pobres no pueden pagar. Por lo tanto, El Estado está fallando en sus responsabilidades, y bien vendría de nuestros políticos un análisis profundo de la situación, porque podríamos caer en lo que se denomina Estado fallido, que aún estamos a tiempo de evitar.

Al ministro de lo interior le PROPONGO que disponga mediante resolución, o someta al congreso, que quien quiera escolta policial, deba pagarla, y con los ahorros incrementar el salario de los policías que realmente exponen sus vidas en el servicio a la comunidad, además de contratar nuevos policías con preparación y mejor paga, hasta que tengamos el valor de reformar el sistema policial.