J.Osiris Mota | perspectivaciudadana.com | 09-11-2010
…El 90 % de la riqueza total del planeta está en manos de solo el uno por ciento de sus habitantes.
Y no se distinguen en el horizonte escolleras que puedan detener la marea global
de la polarización de las ganancias,
que continúa creciendo de manera amenazadora…
Tiempo Liquidos, Zygmunt Bauman
Generalmente, nunca leo la prensa temprano. Escucho o repaso los canales buscando alguien a quien se pueda escuchar. Pero hoy cuando vi las primeras planas en especial de uno de los matutinos, solo vi noticias desconsoladoras, que hacen entender porque muchas familias quisieran abandonar su país para irse aventurar a otras naciones con la esperanza de encontrar más calidad de vida, y un poco de seguridad.
En primera plana, un grupo de individuos machete en mano, con el mayor desparpajo, invadiendo terrenos en la provincia de Higüey, lo que sucede constantemente en todo el país, sin que las familias propietarias de los terrenos se sientan confiadas en que las autoridades le protejan, y que la justicia le mantenga la seguridad de sus posesiones con documentos confiables.
Pero por otro lado, mi padre se queja de que le han avisado que deben abandonar los terrenos que por años viene usufructuando, porque el gobierno alegremente le concedió todos los terrenos del Ingenio Quisqueya a una portentosa familia, que nadie sabe cuándo ni cómo se hicieron propietaria de buena parte del país. Sin que tengamos un plan sobre el destino de los residentes ni las pretensiones con el trozo de país.
Encapuchados asesinan un empresario en San Pedro de Macorís. Cancelan decenas en Biblioteca Nacional, cuando llevaban 4 meses sin cobrar por falta de recursos. Y la iglesia se desgañita denunciando corrupción en organismos del gobierno, mientras por la frontera los Haitiano cruzan como chivo sin ley, pese a que en la actualidad el Cólera ya ha cobrado más de 500 vidas, en el empobrecido vecino, sumadose a los mas del millón que viven ilegalmente en esta parte de la isla.
Es por estas cosas que con cada dominicano, que no sea funcionario del gobierno con quien compartimos, tienen la percepción de que la vida se deteriora a un ritmo acelerado, donde no podemos confiar en la educación que reciben nuestros hijos, la salud que nos ofrece al 40% de la población la seguridad social mal aplicada, y mucho menos los servicios que debemos recibir como son la seguridad policial, agua potable, energía eléctrica y transporte etc. que adolecen todos de las peores fallas que pudiéramos conocer, y que debemos proporcionarnos, además de los impuestos que pagamos.
Ahora bien, ¿qué nos están ofreciendo?, donde están las acciones que nos muestren por lo menos la preocupación de las instituciones responsables, de los partidos políticos, de los líderes empresariales etc., que nos indique que los problemas están, pero que alguien se está ocupando de buscarle una solución aunque sea a largo plazo.
Es lo que realmente nos llena de desesperanza y lo que empuja a muchas familias, por lo menos las que no sucumben en la pobreza y sus secuelas, a querer abandonar el país y aventurarse por un sueno, que se hace cada vez más difícil con la crisis que vive el mundo hoy en dia.
Ante estas circunstancias, la ciudadanía debe empoderarse más de la situación y emprender acciones colectivas en procura de exigir mejores atenciones de los responsables, por lo menos de atender esta disonancia que nos empuja a la pérdida de fe sobre la democracia. Ella tiene sus mecanismos de hacer valer los derechos ciudadanos, pero no tenemos el valor de exigir.
etiquetas: boschinchando | j. osiris mota | violencia | desigualdades |
enlace al artículo original:
viernes, 12 de noviembre de 2010
jueves, 4 de noviembre de 2010
No culpemos al modelo economico, revisemos los actores
No es el Modelo, son los actores…
J. Osiris Mota | perspectivaciudadana.com | 31-10-2010
Hemos escuchado hablar mucho de la necesidad del cambio del modelo económico. Pero queda tan confuso el tema, que me parece que se trae a colación por moda, que solo hacen aburrir y ridiculizar las posibles soluciones que podríamos tener para los problemas que el agotado modelo económico nunca ha intentado resolver, porque es un asunto de voluntad de los actores, más que de forma.
Ahora, si sabemos y comprendemos con claridad cuales son los problemas que la sociedad sufre, que podemos y debemos resolver, no solo el modelo económico, son muchas cosas que se podrían seguir repitiendo después de la euforia propagandista y demagógica de los enunciados y empapelados, si no cambiamos o no tenemos la voluntad política de cambiar para beneficio de la ciudadanía, o sea, de los votantes que tanto aprecian los políticos, o consumidores para los empresarios.
Nuestra sociedad sufre de una gran pobreza, donde hemos detenido el ascensor social, que condena por generación a las familias a vivir en la pobreza y ver sufrir la misma consecuencias a sus hijos, nietos y bisnietos etc. sin que puedan ya ni siguiera sonar con ser empujado fuera del circulo de la pobreza por uno de sus descendientes, en una ola de perseverante esperanza social.
Es por ello que necesitamos que los políticos de nuestra generación, piensen seriamente como van a enfrentar estas circunstancias, no por el modelo mismo, sino enfocado en romper la trampa que condena a tan amplios sectores a vivir en condiciones tan deplorable. Y si podemos, porque la Nación es capaz de producir los bienes y servicios para salir adelante, solo nos faltan los políticos, los lideres con la actitud la aptitud y el valor necesario para pretender preñar la primavera.
Lo malo es que no sería ya por bondad, y menos por conciencia que expresábamos en nuestros años de luchas universitarias, seria ya una necesidad para lograr mantener los privilegios y la paz, ya que el crecimiento de la pobreza está poniendo en peligro el sistema democrático de la Nación, donde el caos, el desorden y la arrabalizacion se estan adueñando de todo el cuerpo social, como un cáncer que nos tragará sin misericordia y que cada vez tendremos menos opciones y menos ventanas por donde salir, como el caso haitiano.
Solo nos estamos asombrando de la cadena de sucesos que escandalizan la cotidianidad, y nos mantenemos pasivos como en espera de los milagros que se desvanecen en nuestros sueños de humo, mientras nos acercamos mas a la quiebra del orden del equilibrio necesario para seguir la explotación del trabajo organizado y la creación de riqueza con su disfrute pertinente. Solo debemos dar una mirada a la historia reciente de Haiti. Ella además de acelerarnos la incertidumbre es nuestro más claro espejo del destino.
Una buena parte de nuestros políticos, han perdido la sensibilidad social que aprendieron conviviendo en los barrios con la población común, hoy recorren los pasillos de los aeropuertos y tiendas lujosas de Manhattan o Europa, sin percatarse que la pobreza de la Nación no solo está en sus mesas, también en su educación, en su salud y en su misma y azarosa cotidianidad. ¿Y qué estamos haciendo?
J. Osiris Mota | perspectivaciudadana.com | 31-10-2010
Hemos escuchado hablar mucho de la necesidad del cambio del modelo económico. Pero queda tan confuso el tema, que me parece que se trae a colación por moda, que solo hacen aburrir y ridiculizar las posibles soluciones que podríamos tener para los problemas que el agotado modelo económico nunca ha intentado resolver, porque es un asunto de voluntad de los actores, más que de forma.
Ahora, si sabemos y comprendemos con claridad cuales son los problemas que la sociedad sufre, que podemos y debemos resolver, no solo el modelo económico, son muchas cosas que se podrían seguir repitiendo después de la euforia propagandista y demagógica de los enunciados y empapelados, si no cambiamos o no tenemos la voluntad política de cambiar para beneficio de la ciudadanía, o sea, de los votantes que tanto aprecian los políticos, o consumidores para los empresarios.
Nuestra sociedad sufre de una gran pobreza, donde hemos detenido el ascensor social, que condena por generación a las familias a vivir en la pobreza y ver sufrir la misma consecuencias a sus hijos, nietos y bisnietos etc. sin que puedan ya ni siguiera sonar con ser empujado fuera del circulo de la pobreza por uno de sus descendientes, en una ola de perseverante esperanza social.
Es por ello que necesitamos que los políticos de nuestra generación, piensen seriamente como van a enfrentar estas circunstancias, no por el modelo mismo, sino enfocado en romper la trampa que condena a tan amplios sectores a vivir en condiciones tan deplorable. Y si podemos, porque la Nación es capaz de producir los bienes y servicios para salir adelante, solo nos faltan los políticos, los lideres con la actitud la aptitud y el valor necesario para pretender preñar la primavera.
Lo malo es que no sería ya por bondad, y menos por conciencia que expresábamos en nuestros años de luchas universitarias, seria ya una necesidad para lograr mantener los privilegios y la paz, ya que el crecimiento de la pobreza está poniendo en peligro el sistema democrático de la Nación, donde el caos, el desorden y la arrabalizacion se estan adueñando de todo el cuerpo social, como un cáncer que nos tragará sin misericordia y que cada vez tendremos menos opciones y menos ventanas por donde salir, como el caso haitiano.
Solo nos estamos asombrando de la cadena de sucesos que escandalizan la cotidianidad, y nos mantenemos pasivos como en espera de los milagros que se desvanecen en nuestros sueños de humo, mientras nos acercamos mas a la quiebra del orden del equilibrio necesario para seguir la explotación del trabajo organizado y la creación de riqueza con su disfrute pertinente. Solo debemos dar una mirada a la historia reciente de Haiti. Ella además de acelerarnos la incertidumbre es nuestro más claro espejo del destino.
Una buena parte de nuestros políticos, han perdido la sensibilidad social que aprendieron conviviendo en los barrios con la población común, hoy recorren los pasillos de los aeropuertos y tiendas lujosas de Manhattan o Europa, sin percatarse que la pobreza de la Nación no solo está en sus mesas, también en su educación, en su salud y en su misma y azarosa cotidianidad. ¿Y qué estamos haciendo?
jueves, 14 de octubre de 2010
AHORA ES POR LA GENTE, lo mejor para todos.
AHORA ES POR LA GENTE, lo mejor para todos.
J. Osiris Mota
14 de Octubre, 2010
El tema central del debate no reside en la globalización misma, ni tampoco en el recurso al mercado como institución, sino en la falta de equidad en el balance general de los arreglos institucionales, que da lugar a una distribución muy desigual de los beneficios de la globalización…
Amartya Sen
Es indudable que la Nación ha logrado avanzar en muchos aspectos bajo la dirección del presidente Fernández y el Partido de la Liberación Dominicana, a quien le debemos haber puesto el país más visible en el mapa de los inversionistas logrando entre otras cosas la estabilidad macro eco nómica y un crecimiento constante de nuestra economía y las riquezas de algunos sectores.
Ahora, en una segunda etapa de gobiernos peledeistas, le tocara a los próximos presidentes, empeñarse más en las necesidades cotidianas de la gente, sin que tengamos que entrar en formulas mágicas y divagaciones inútiles para que nos entiendan todos.
Una nación es mejor, no por sus grandes inversiones que pueden facilitar la vida, porque la razón de todas acciones del hombre son el mismo hombre, por lo que es lo más lógico y que entendamos que lo esencial, lo importante, son los ciudadanos que componen los afanes y sueños de un país.
Pues los próximos mandatos del PLD, de seguir en el gobierno, como son todas las posibilidades, y debe ser su promesa de campaña, es mejorar la calidad de vida de los dominicanos pobres y hacer más viable la vida social de la clase media, donde puedan desarrollar todas sus potencialidades.
Solo mejoramos una sociedad, cuando mejoramos el componente más importante de esta, que es la Educación del ciudadano, para ponerlo en mejores condiciones de accionar social y económicamente con la capacidad que demanda la globalización y la modernidad que alcanzan las sociedades desarrolladas.
Danilo Medina tiene el discurso social con los planteamientos muy claro preciso y práctico, que requiere en estos instantes el país, sin estridencia sin demagogia, lo que ha ido calando en todos los sectores de la sociedad que están valorando en su justa dimensión.
Asimismo, dentro de las bases del PLD el Cro. Danilo Medina tiene una gran aceptación que ha sido el producto del trabajo constante y el desvelo por mantener la unidad y coerción del partido como instrumento de cambio por el bienestar social de la Nación, siguiendo los deseos, principios y valores del gran maestro y líder Juan Bosch.
J. Osiris Mota
14 de Octubre, 2010
El tema central del debate no reside en la globalización misma, ni tampoco en el recurso al mercado como institución, sino en la falta de equidad en el balance general de los arreglos institucionales, que da lugar a una distribución muy desigual de los beneficios de la globalización…
Amartya Sen
Es indudable que la Nación ha logrado avanzar en muchos aspectos bajo la dirección del presidente Fernández y el Partido de la Liberación Dominicana, a quien le debemos haber puesto el país más visible en el mapa de los inversionistas logrando entre otras cosas la estabilidad macro eco nómica y un crecimiento constante de nuestra economía y las riquezas de algunos sectores.
Ahora, en una segunda etapa de gobiernos peledeistas, le tocara a los próximos presidentes, empeñarse más en las necesidades cotidianas de la gente, sin que tengamos que entrar en formulas mágicas y divagaciones inútiles para que nos entiendan todos.
Una nación es mejor, no por sus grandes inversiones que pueden facilitar la vida, porque la razón de todas acciones del hombre son el mismo hombre, por lo que es lo más lógico y que entendamos que lo esencial, lo importante, son los ciudadanos que componen los afanes y sueños de un país.
Pues los próximos mandatos del PLD, de seguir en el gobierno, como son todas las posibilidades, y debe ser su promesa de campaña, es mejorar la calidad de vida de los dominicanos pobres y hacer más viable la vida social de la clase media, donde puedan desarrollar todas sus potencialidades.
Solo mejoramos una sociedad, cuando mejoramos el componente más importante de esta, que es la Educación del ciudadano, para ponerlo en mejores condiciones de accionar social y económicamente con la capacidad que demanda la globalización y la modernidad que alcanzan las sociedades desarrolladas.
Danilo Medina tiene el discurso social con los planteamientos muy claro preciso y práctico, que requiere en estos instantes el país, sin estridencia sin demagogia, lo que ha ido calando en todos los sectores de la sociedad que están valorando en su justa dimensión.
Asimismo, dentro de las bases del PLD el Cro. Danilo Medina tiene una gran aceptación que ha sido el producto del trabajo constante y el desvelo por mantener la unidad y coerción del partido como instrumento de cambio por el bienestar social de la Nación, siguiendo los deseos, principios y valores del gran maestro y líder Juan Bosch.
sábado, 25 de septiembre de 2010
Volando sobre los problemas sociales
J. Osiris Mota
A la memoria de Juan Bosch, cuando cumplimos 47 años de abortar el brote de esperanza por una mejor Nación.
La relación cercana con las cosas, como con los fenómenos, te hacen más consciente de ello, y tal vez más racional a los procesos que ameriten para corregir lo que a bien esta de hacer en nuestras responsabilidades sociales.
Es un error de los políticos o líderes sociales, cuando ostentan el poder, dejar la práctica de convivir, de palpar los sufrimientos de la gente, algo que sucede tan natural, porque el ser humano en su egocentrismo se aleja de aquello que le recuerda su pasado azaroso.
En una visita que hiciera el presidente Fernández a una de las zonas más pobres del país, la prensa contabilizo más de 10 Helicópteros, usados por los funcionarios del gobierno y tal vez algún que otros empresarios de los que ordeñan la vaca. Lo que nos hace suponer, que en ningún tramo de su recorrido, pudieron contactar las necesidades de los dominicanos que conviven en la zona.
Nosotros que sufrimos cada día el caos vehicular, el deterioro de algunas calles y carreteras, lo inservible semáforos, lidiar con las mentes deformadas y afiebradas de los conductores privamos y de voladoras sumamente imprudente y criminales, y peor de los camioneros, nos damos cuenta, que la pasividad con que toman las cosas las autoridades, es porque esto no lo sufren y de hecho no le importa.
Pero peor aun y sin dejar de relacionarse, me ha tocado compartir en varias ocasiones con profesores y maestros de nuestras escuelas, y haciendo una convergencia con lo que el Cro. Presidente ha planteado de la revolución educativa, me pregunto si con esta calidad de profesores y maestros es que contamos para la misma, ya que es penosa la formación de nuestros educadores, sin que contemos con ningún plan nacional que revierta estas circunstancias.
Podemos decir lo mismo de nuestra gente enferma, cuando no cuenta con recursos, aun con la oportunidad de tener seguros de salud, es mucho lo que tienen que pasar, para lograr que los procedimientos establecidos funcionen como debe ser, con equidad, con diligencia y calidad.
El problema de mando, no siempre es solo de recursos, porque no importa cuánto dinero tengamos si lo dilapidamos o lo mal utilizamos. Más importante que ello es con la conciencia y la prioridad con que hagamos nuestros acto de responsabilidad, y cuanta transparencia y equidad realicemos nuestras acciones en la vida, frente a nuestra gente.
Olvidamos que hacemos un compromiso de administrar los recursos y la vida del país. Que nunca prometimos que solo mejoraría la nuestra y de los familiares más cercanos y amigos, es de todos los ciudadanos. Los dominicanos merecemos un esfuerzo de nuestras autoridades por mejorarnos la cotidianidad, o por lo menos que nos allanten que están ocupados en ello.
A la memoria de Juan Bosch, cuando cumplimos 47 años de abortar el brote de esperanza por una mejor Nación.
La relación cercana con las cosas, como con los fenómenos, te hacen más consciente de ello, y tal vez más racional a los procesos que ameriten para corregir lo que a bien esta de hacer en nuestras responsabilidades sociales.
Es un error de los políticos o líderes sociales, cuando ostentan el poder, dejar la práctica de convivir, de palpar los sufrimientos de la gente, algo que sucede tan natural, porque el ser humano en su egocentrismo se aleja de aquello que le recuerda su pasado azaroso.
En una visita que hiciera el presidente Fernández a una de las zonas más pobres del país, la prensa contabilizo más de 10 Helicópteros, usados por los funcionarios del gobierno y tal vez algún que otros empresarios de los que ordeñan la vaca. Lo que nos hace suponer, que en ningún tramo de su recorrido, pudieron contactar las necesidades de los dominicanos que conviven en la zona.
Nosotros que sufrimos cada día el caos vehicular, el deterioro de algunas calles y carreteras, lo inservible semáforos, lidiar con las mentes deformadas y afiebradas de los conductores privamos y de voladoras sumamente imprudente y criminales, y peor de los camioneros, nos damos cuenta, que la pasividad con que toman las cosas las autoridades, es porque esto no lo sufren y de hecho no le importa.
Pero peor aun y sin dejar de relacionarse, me ha tocado compartir en varias ocasiones con profesores y maestros de nuestras escuelas, y haciendo una convergencia con lo que el Cro. Presidente ha planteado de la revolución educativa, me pregunto si con esta calidad de profesores y maestros es que contamos para la misma, ya que es penosa la formación de nuestros educadores, sin que contemos con ningún plan nacional que revierta estas circunstancias.
Podemos decir lo mismo de nuestra gente enferma, cuando no cuenta con recursos, aun con la oportunidad de tener seguros de salud, es mucho lo que tienen que pasar, para lograr que los procedimientos establecidos funcionen como debe ser, con equidad, con diligencia y calidad.
El problema de mando, no siempre es solo de recursos, porque no importa cuánto dinero tengamos si lo dilapidamos o lo mal utilizamos. Más importante que ello es con la conciencia y la prioridad con que hagamos nuestros acto de responsabilidad, y cuanta transparencia y equidad realicemos nuestras acciones en la vida, frente a nuestra gente.
Olvidamos que hacemos un compromiso de administrar los recursos y la vida del país. Que nunca prometimos que solo mejoraría la nuestra y de los familiares más cercanos y amigos, es de todos los ciudadanos. Los dominicanos merecemos un esfuerzo de nuestras autoridades por mejorarnos la cotidianidad, o por lo menos que nos allanten que están ocupados en ello.
miércoles, 15 de septiembre de 2010
POR UN EQUIPO CON EQUIDAD Y TRANSPARENCIA
J. Osiris Mota
15 de Sept. 2010
En una ocasión, estando en el gobierno en 1997, pregunte al secretario de la presidencia, hoy precandidato, si el gobierno no construiría viviendas para los funcionarios a precio que pudieran pagar con los bajos salarios del gobierno de entonces.
Me confirmo que se estaba pensando hacer proyectos pero que me recomendaba no adquirir bienes del Estado para que nadie pudiera acusarnos de beneficiarnos con los bienes del Estado, ni el uso de influencia, y que yo tenía la capacidad de adquirirlo a través de una asociación.
Así lo hice y en 1998 compramos un apto. En el Millon, con un financiamiento de la Asociación Popular de Ahorros y Prestamos, donde residí hasta agosto de este año. Tampoco conozco una sola propiedad de mi amigo Danilo Medina, y menos que se halla beneficiado con bienes del Estado. Razones estas que me hacen sentir orgulloso de su amistad.
Una buena parte de los políticos, entiende, que es un derecho beneficiarse, mas allá de lo que cada uno merecería o podrían lograr fuera de un cargo en el gobierno.
Y lo peor de todo, es que en una gran proporción, no aportan nada, con lo que podrían compensar sus fechorías, al frente de las cosas publicas, con lo que pudiéramos, por lo menos cubrir las pérdidas o la expropiación con los beneficios alcanzado.
En el país contamos con muchas gentes probos, muchos políticos honestos, que al parecer no cuentan con las agallas suficientes para imponer su criterio, sobre la percepción que tiene la población de que todos los que hacen vida publica somos corruptos.
En verdad tenemos mucha gente deshonesta fuera y dentro del gobierno, Porque no solo se es corrupto cuando se roba dineros y bienes públicos, se cometen muchas manifestaciones en el comportamiento humano, que hieren el honor y la decencia de una familia, también del partido y en particular de los líderes y proyecto que seguimos.
Por lo tanto debemos cuidar siempre los entornos, donde pretendemos construir los proyectos que saquemos adelante la Nación con sacrificio y transparencia frente a nuestra conciencia, que nos hagan merecer el respeto de los demás.
15 de Sept. 2010
En una ocasión, estando en el gobierno en 1997, pregunte al secretario de la presidencia, hoy precandidato, si el gobierno no construiría viviendas para los funcionarios a precio que pudieran pagar con los bajos salarios del gobierno de entonces.
Me confirmo que se estaba pensando hacer proyectos pero que me recomendaba no adquirir bienes del Estado para que nadie pudiera acusarnos de beneficiarnos con los bienes del Estado, ni el uso de influencia, y que yo tenía la capacidad de adquirirlo a través de una asociación.
Así lo hice y en 1998 compramos un apto. En el Millon, con un financiamiento de la Asociación Popular de Ahorros y Prestamos, donde residí hasta agosto de este año. Tampoco conozco una sola propiedad de mi amigo Danilo Medina, y menos que se halla beneficiado con bienes del Estado. Razones estas que me hacen sentir orgulloso de su amistad.
Una buena parte de los políticos, entiende, que es un derecho beneficiarse, mas allá de lo que cada uno merecería o podrían lograr fuera de un cargo en el gobierno.
Y lo peor de todo, es que en una gran proporción, no aportan nada, con lo que podrían compensar sus fechorías, al frente de las cosas publicas, con lo que pudiéramos, por lo menos cubrir las pérdidas o la expropiación con los beneficios alcanzado.
En el país contamos con muchas gentes probos, muchos políticos honestos, que al parecer no cuentan con las agallas suficientes para imponer su criterio, sobre la percepción que tiene la población de que todos los que hacen vida publica somos corruptos.
En verdad tenemos mucha gente deshonesta fuera y dentro del gobierno, Porque no solo se es corrupto cuando se roba dineros y bienes públicos, se cometen muchas manifestaciones en el comportamiento humano, que hieren el honor y la decencia de una familia, también del partido y en particular de los líderes y proyecto que seguimos.
Por lo tanto debemos cuidar siempre los entornos, donde pretendemos construir los proyectos que saquemos adelante la Nación con sacrificio y transparencia frente a nuestra conciencia, que nos hagan merecer el respeto de los demás.
miércoles, 18 de agosto de 2010
LA RESTAURACION DE 1863
J. Osiris Mota | perspectivaciudadana.com | 09-08-2010
Los dominicanos gozamos de libertad y una buena parte de mucho consumo, por lo que ninguno de nuestros lectores se pueden imaginar que los responsables de la RESTAURACION, la segunda independencia, el 16 de Agosto de 1863, la encabezaron hombres y mujeres con tanta miseria, que no tenían más que harapos, armas rudimentarias, y descalzos para combatir un ejército tan experimentado como el español.
Esta epopeya se produce ante la decisión de Pedro Santana buscar el protectorado Español y anexándole la naciente república, que había logrado su independencia de los Haitianos el 27 de febrero de 1844, lo que produce en todo el país, movimientos sociales contra esta medida, encabezada por campesinos y por la pequeña burguesía como la definía Don Juan Bosch, básicamente por las capas más pobres ya que no tenían a Pedro Santana, el hatero, como su representante.
Como lo que predomina hoy es el consumo, y nuestras economías giran alrededor de la producción y servicios, quiero hacer notar esa circunstancia, Donde nuestros hombres y mujeres que encabezaron la guerra de liberación que a la vez fue una guerra social, ya que muchos veían en las acciones heroicas la única forma de ascenso social. Donde tenemos hombres como Gaspar Polanco, analfabeto de Guayubin, que llego a ser General tan importante que decidió el rumbo de la Restauración, con el incendio de Santiago, donde se habían refugiado los soldados españoles.
Nuestros hijos gozan hoy de los inventos más extraordinarios de la comunicación y los medios de transportes etc. Pero nuestros restauradores tenían que montar sus caballos, único medio de transporte, al pelo, o con aparejos hechos de hojas secas de plátanos amarrada con cáñamo y machete en mano y a veces algunos fusiles, con lo que combatieron al bravo ejército español. En un país que aun no contaba con carreteras ni puentes, por lo que ustedes pueden imaginarse que tampoco contaba con producción manufacturera, más que de los escasos productos agrícola de subsistencia.
Con la intervención Española, y ante el descredito del papel moneda que circulaba, se decidió el canje por monedas Española, prohibiéndose la circulación de la nacional, pero el canje degenero en un caos y en acciones de especulación y fraude, ya que los tenedores de los papeles, para poder hacerlo debieron cambiar sus papeles hasta con un 80% de pérdida. Estos hechos produjeron muchas dificultades como desabastecimientos, lo que empeoraba la situación de pobreza de la población, y movilizaba los sentimientos anti anexionista.
Pues bien, lo que quiero destacar es, que la pobreza, la falta de recursos y de preparación de nuestros soldados, no fueron razones para dejar de emprender la hermosa tarea de restaurar la nación una nueva vez, con un esfuerzo colectivo, gigantesco y heroico, que escribieron unas de las páginas más hermosas de nuestra historia, que todos los dominicanos debiéramos conocer y emular, porque si hoy tenemos un poco de libertad y esperanza de avanzar por un mundo mejor, es producto de aquellos que dieron su vida y esfuerzo porque tuviéramos la sociedad que tenemos y disfrutamos con sus errores y vicios.
Cada época tiene sus afanes, hoy no tenemos las razones que tuvieron nuestros antepasados, pero tenemos otras realidades tan crudas y difíciles que nos obligan a ponernos en atención y que debemos empoderarnos y armarnos de valor para enfrentar, ya no con un machete y a lomo de un caballo, pero siempre con la determinación y el valor de ellos, a lo que estamos obligados para dejar a nuestros hijos, algo de lo que puedan sentirse orgullosos de nosotros.
Los dominicanos gozamos de libertad y una buena parte de mucho consumo, por lo que ninguno de nuestros lectores se pueden imaginar que los responsables de la RESTAURACION, la segunda independencia, el 16 de Agosto de 1863, la encabezaron hombres y mujeres con tanta miseria, que no tenían más que harapos, armas rudimentarias, y descalzos para combatir un ejército tan experimentado como el español.
Esta epopeya se produce ante la decisión de Pedro Santana buscar el protectorado Español y anexándole la naciente república, que había logrado su independencia de los Haitianos el 27 de febrero de 1844, lo que produce en todo el país, movimientos sociales contra esta medida, encabezada por campesinos y por la pequeña burguesía como la definía Don Juan Bosch, básicamente por las capas más pobres ya que no tenían a Pedro Santana, el hatero, como su representante.
Como lo que predomina hoy es el consumo, y nuestras economías giran alrededor de la producción y servicios, quiero hacer notar esa circunstancia, Donde nuestros hombres y mujeres que encabezaron la guerra de liberación que a la vez fue una guerra social, ya que muchos veían en las acciones heroicas la única forma de ascenso social. Donde tenemos hombres como Gaspar Polanco, analfabeto de Guayubin, que llego a ser General tan importante que decidió el rumbo de la Restauración, con el incendio de Santiago, donde se habían refugiado los soldados españoles.
Nuestros hijos gozan hoy de los inventos más extraordinarios de la comunicación y los medios de transportes etc. Pero nuestros restauradores tenían que montar sus caballos, único medio de transporte, al pelo, o con aparejos hechos de hojas secas de plátanos amarrada con cáñamo y machete en mano y a veces algunos fusiles, con lo que combatieron al bravo ejército español. En un país que aun no contaba con carreteras ni puentes, por lo que ustedes pueden imaginarse que tampoco contaba con producción manufacturera, más que de los escasos productos agrícola de subsistencia.
Con la intervención Española, y ante el descredito del papel moneda que circulaba, se decidió el canje por monedas Española, prohibiéndose la circulación de la nacional, pero el canje degenero en un caos y en acciones de especulación y fraude, ya que los tenedores de los papeles, para poder hacerlo debieron cambiar sus papeles hasta con un 80% de pérdida. Estos hechos produjeron muchas dificultades como desabastecimientos, lo que empeoraba la situación de pobreza de la población, y movilizaba los sentimientos anti anexionista.
Pues bien, lo que quiero destacar es, que la pobreza, la falta de recursos y de preparación de nuestros soldados, no fueron razones para dejar de emprender la hermosa tarea de restaurar la nación una nueva vez, con un esfuerzo colectivo, gigantesco y heroico, que escribieron unas de las páginas más hermosas de nuestra historia, que todos los dominicanos debiéramos conocer y emular, porque si hoy tenemos un poco de libertad y esperanza de avanzar por un mundo mejor, es producto de aquellos que dieron su vida y esfuerzo porque tuviéramos la sociedad que tenemos y disfrutamos con sus errores y vicios.
Cada época tiene sus afanes, hoy no tenemos las razones que tuvieron nuestros antepasados, pero tenemos otras realidades tan crudas y difíciles que nos obligan a ponernos en atención y que debemos empoderarnos y armarnos de valor para enfrentar, ya no con un machete y a lomo de un caballo, pero siempre con la determinación y el valor de ellos, a lo que estamos obligados para dejar a nuestros hijos, algo de lo que puedan sentirse orgullosos de nosotros.
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los pobres en la epopeya de la restauracion
SALARIOS BAJOS, VIDA CARA Y MUCHOS POBRES, y todos muertos de risa.
J. Osiris Mota.
18 de Agosto, 2010.
Las estadísticas de la Tesorería de la seguridad social, no me dejan mentir, cuando digo que más del 75% de la población empleada, gana salarios por debajo de RD$10,000. Con lo que apenas se compran U$290 dólares, que con una canasta de más de RD$18,000. En los cálculos del Banco Central, no alcanza para alimentar adecuadamente a la familia, y menos para ofrecerle una vida digna.
Cuando nos ponemos a hurgar nuestros índices de desarrollo, encontramos la desdicha de contar con una población pobre que casi alcanza a la mitad de los más de 9 millones de dominicanos, donde el 15% está en la línea de pobreza extrema.
Con este cuadro, no podemos sentirnos satisfecho. Ningún gobierno puede ufanarse de ningún logro, presentando al mundo estas estadísticas azarosas, y sin ni siquiera con la voluntad política de implantar planes concretos que nos indiquen que estamos consciente del problema y lo enfrentamos con la valentía que requieren las circunstancias.
Pero por otro lado, crecen las ocupaciones informales, lo que indica que una gran cantidad de dominicanos y dominicanas, hacen labores donde no cuentan con seguros de salud, donde aun no ha iniciado el régimen contributivo subsidiado, y mantenemos el costo de salud más caro del área.
Se dice que debemos cambiar el modelo económico. Pero hace tiempo que todos sabemos que tenemos que cambiar muchas cosas, pero nos gusta escucharnos decirlo, escribirlo y dictar conferencias sobre estos temas, y las estadísticas siguen empeorando.
Nuestros políticos por su parte solo están contribuyendo hacer más pesada la burocracia, cara y mala, y fortaleciendo las estructuras de poder obsoleta que mantiene los privilegios de las clases oligarcas mas atrasada y corrupta de la sociedad.
El mismo Estado está embarcado en grandes y megas proyectos, que realizan grandes y millonarias empresas con maquinarias y el mínimo número de empleos, que no contribuyen a distribuir las riquezas, y mucho menos a invertir con justicia y equidad el presupuesto nacional, en todo el territorio nacional.
Las carreteras y las instalaciones de toda la geografía dejan mucho que desear, lo que está empujando a los ciudadanos a emigrar y engordar los cinturones de miseria de la ciudad capital y de la provincia de Santo Dgo. Con la esperanza de conseguir empleo.
Así nos estamos acomodando, y el que no ve los logros del gobierno es más que un ingrato, al que no merece ponérsele atención, hasta las próximas elecciones donde apagamos las voces discordantes a son de clientelismo, bachata y ron, y que siga la fiesta porque nadie toca mejor música que la nuestra.
18 de Agosto, 2010.
Las estadísticas de la Tesorería de la seguridad social, no me dejan mentir, cuando digo que más del 75% de la población empleada, gana salarios por debajo de RD$10,000. Con lo que apenas se compran U$290 dólares, que con una canasta de más de RD$18,000. En los cálculos del Banco Central, no alcanza para alimentar adecuadamente a la familia, y menos para ofrecerle una vida digna.
Cuando nos ponemos a hurgar nuestros índices de desarrollo, encontramos la desdicha de contar con una población pobre que casi alcanza a la mitad de los más de 9 millones de dominicanos, donde el 15% está en la línea de pobreza extrema.
Con este cuadro, no podemos sentirnos satisfecho. Ningún gobierno puede ufanarse de ningún logro, presentando al mundo estas estadísticas azarosas, y sin ni siquiera con la voluntad política de implantar planes concretos que nos indiquen que estamos consciente del problema y lo enfrentamos con la valentía que requieren las circunstancias.
Pero por otro lado, crecen las ocupaciones informales, lo que indica que una gran cantidad de dominicanos y dominicanas, hacen labores donde no cuentan con seguros de salud, donde aun no ha iniciado el régimen contributivo subsidiado, y mantenemos el costo de salud más caro del área.
Se dice que debemos cambiar el modelo económico. Pero hace tiempo que todos sabemos que tenemos que cambiar muchas cosas, pero nos gusta escucharnos decirlo, escribirlo y dictar conferencias sobre estos temas, y las estadísticas siguen empeorando.
Nuestros políticos por su parte solo están contribuyendo hacer más pesada la burocracia, cara y mala, y fortaleciendo las estructuras de poder obsoleta que mantiene los privilegios de las clases oligarcas mas atrasada y corrupta de la sociedad.
El mismo Estado está embarcado en grandes y megas proyectos, que realizan grandes y millonarias empresas con maquinarias y el mínimo número de empleos, que no contribuyen a distribuir las riquezas, y mucho menos a invertir con justicia y equidad el presupuesto nacional, en todo el territorio nacional.
Las carreteras y las instalaciones de toda la geografía dejan mucho que desear, lo que está empujando a los ciudadanos a emigrar y engordar los cinturones de miseria de la ciudad capital y de la provincia de Santo Dgo. Con la esperanza de conseguir empleo.
Así nos estamos acomodando, y el que no ve los logros del gobierno es más que un ingrato, al que no merece ponérsele atención, hasta las próximas elecciones donde apagamos las voces discordantes a son de clientelismo, bachata y ron, y que siga la fiesta porque nadie toca mejor música que la nuestra.
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